El vectorcito rojo cuento matemático)


Vectorcito Rojo y la matriz feroz


Erase una vez un vectorcito que vivía con su familia generadora en su casita ,V. Era un vectorcito muy joven, pues apenas acababa de cumplir un módulo. Tenía el sobrenombre de Vectorcito Rojo por ser una ferviente admiradora de Lindeloff, famoso comunista de la época. Cierto día, su mama la llamó:

—“¡Eh, Vectorcito Rojo, ven aquí!.
Quiero que lleves estas coordenadas a la casa W de tu abuelita, pues la pobre está muy sola desde que se ha restringido a un espacio de dimensión 1, pero ten cuidado cuando vayas por el bosque Hom(V,W), pues hace tiempo que acecha una matriz muy, muy feroz.”

—“Sí, mamá.”, dijo Vectorcito Rojo.
Entonces su mamá cogió un 2-cubo abierto de “papé Arba”, puso las coordenadas y estiro y retorció (pero sin romper ni pegar) el 2-cubo hasta convertirlo en una esfera menos un punto. Después se la dijo a Vectorcito. 
—“¡Ah!, y sobre todo no te entretengas cogiendo grafos por el camino, ya sabes que hay que cuidar el entorno.”
—“No te preocupes, mamá.”, y dicho esto, se orientó hacia la casa de su abuelita.
Vectorcito Rojo se movía alegremente a través del bosque Hom (V,W), pues pensaba que la matriz debía de rondar muy lejos, por lo menos en el quinto isomorfismo, cuando de repente, algo saltó detrás de una función y se plantó delante de Vectorcito Rojo.
Vectorcito le reconoció: era la matriz de la que la había hablado su mamá.
Parecía muy, muy fuerte (coloquialmente hablando, la matriz estaba cuadrada) y la miraba con maldad.
—“¿Donde vas, Vectorcito Rojo?.”
—“Voy a llevarle estas coordenadas a mi abuelita.”, dijo ella muerta de miedo.
—“¿Me dejas probar alguna? Hace tiempo que no como nada desde que me echaron de GL(n, k) por degenerado.”
—“No,” dijo Vectorcito, “son para, y solo para, mi abuelita.”
—“Hagamos una cosa.” dijo la matriz, “Te echo una carrera hasta la casa de tu abuelita, y si llego antes que tú tendrías que darme al menos una.”
Vectorcito Rojo vaciló: su familia vivía en un espacio de clase media (más concretamente C1) y además de dimensión finita, así que no podía ir por ahí tirando una coordenada como si estuviera en un espacio proyectivo.
—“No,” dijo Vectorcito Rojo, “tengo como norma no entretenerme y coger siempre el camino más corto” (esta norma, de uso tan extendido,
es también conocida como norma euclídea).
—“Te doy ventaja: contare hasta ! antes de empezar a correr.”, dijo la matriz.
Vectorcito Rojo pareció cambiar de opinión: la matriz parecía sincera, al menos en casi todo. Vectorcito Rojo asintió, y empezó a correr.
Pero he aquí que la matriz, al ser degenerada, era muy tramposa, y como tal contó hasta !, pero usando el axioma de elección, con lo que tardó muy poco. Entonces empezó a correr a través del bosque adquiriendo una velocidad extraordinaria (no en vano era una matriz 4×4) y llegando a casa de la abuelita un tiempo t antes que Vectorcito Rojo.
Una vez que llego la matriz a casa de la abuelita, llamó a la puerta, que estaba cerrada. La verdad es que la abuelita era una persona muy discreta pues toda su casa siempre estaba cerrada (y abierta a quien la abuelita quisiera).
—“¿Quien es?.”, preguntó la abuelita.
—“Soy yo abuelita, tu querida nietecita.”
—“No conozco tu voz, querida.”
—“Es que estoy mal de la garganta, por culpa del gradiente de la mañana.”
—“No te creo, dime, ¿Qué te regalé cuando cumpliste 1/2 módulo?.”
—“Un juego de polígonos constructibles con regla y compás.”
—“Es cierto que eres mi nietecita, entra querida mía.”
Y nada más entrar, la malvada matriz engulló a la abuelita, sin darle tiempo a decir ni _, entonces se disfrazo como ella, se metió en la cama, y esperó.
Y nosotros nos preguntamos: ¿Cómo sabía la matriz el regalo de la abuelita?.
Pues resulta que la malvada matriz vio un día a la abuelita comprar este regalo en Gauss‘r‘us, la tienda de juguetes maximal de X, de ahí que conozca el regalo, pero eso es otra historia.
Al cabo de un rato llegó Vectorcito Rojo. Se retrasó un poco por culpa de las obras de parametrización de la nueva carretera. Llamó a la puerta.
—“¿Se puede abuelita?.”
—“Entra hija, y cierra la puerta que entra mucho flujo.”, respondió la malvada matriz.
—“Abuelita, abuelita, que filas más grandes tienes.”
—“Son para reducirme mejor.”, dijo la matriz.
—“Abuelita, abuelita, y que ceros más grande tienes. ”
—“Para resolverme mejor.”, dijo la matriz.
—“Abuelita, abuelita, y que unos más grandes tienes.”
—“¡¡Son para comerte mejor!!.” gritó la matriz.
Y dicho esto la matriz se abalanzó sobre Vectorcito y se la comió.
Una vez en el interior de la matriz, Vectorcito se encontró con su abuelita.
—“¡Socorro, socorro, quiero salir de aquí!.”
—“No podemos, hija” dijo la abuelita, “la matriz está cerrada herméticamente.”
La matriz salió de casa de la abuelita. Estaba traspuesta por el festín que se había dado y se disponía a dormir cuando apareció Jordán, el leñador, que había presenciado todo aquello. Jordán cogió su hacha, y armado de valor y autovalor se acercó y . . . ¡zas! de un solo tajo diagonalizo la matriz expulsando
a la abuelita y a Vectorcito entre los restos de su polinomio característico (el cual por cierto había quedado intacto por la acción de Jordán).
Entonces Jordán cogió los restos de la matriz y las guardó en una caja 2×2 y dos cajas 1×1, las ató con una n-cadena y las mandó a un cuerpo algebraicamente cerrado, donde no podría salir por muchos polinomios que tomara.
Una vez hecho esto, Vectorcito Rojo le dio las gracias al leñador Jordán y al cabo de un tiempo se casaron, y fueron felices, y redujeron matrices.
Y colorín, corolario colorado, este cuento se ha terminado.


Este cuento fue escrito por:
David Gutierrez Rubio
(cc) Con licencia Creative Commons

La Leccion de Fuego (Nadie brilla solo)

La Lección de Fuego


La Lección de Fuego

Un hombre que regularmente asistía a un grupo dejó de participar en sus actividades sin previo aviso.


Después de algunas semanas, el líder del grupo decidió visitarlo. En una noche muy fría.

Encontró al hombre en casa, solo, sentado frente a un hogar donde ardía un fuego brillante y acogedor. Anticipando la razón de su visita el hombre dio la bienvenida al líder, lo invitó a sentarse junto al fuego y permaneció quieto, esperando.

La Lección de Fuego
El líder aceptó la invitación y, sin decir palabra, se sentó confortablemente. En silencio contemplaba la danza de las llamas en torno de las brasas del leño que ardían.

Al cabo de algunos minutos, siempre en silencio, el líder seleccionó una de ellas, la más incandescente de todas y la separó del resto de las brasas ardientes. Se acomodó en su silla y permaneció callado. El anfitrión prestaba atención a cada uno de sus actos con fascinación y quietud..

Observó así como la llama de la brasa solitaria disminuía hasta apagarse de una vez.

En poco tiempo, lo que antes era una fiesta de luz y calor ahora no pasaba de ser un cartón cubierto de cenizas.

Ninguna palabra fue dicha desde el protocolar saludo inicial entre los dos hombres.

El líder se incorporó aprestándose a salir. Tomó entonces el trozo de carbón colocándolo nuevamente en medio del ardiente fuego.

Casi de inmediato volvió a encenderse alimentado por la luz y el calor de las brasas ardientes en torno a él.

Ya en la puerta y antes de que el líder se retirara dijo el anfitrión:
- Gracias por tu visita y el hermoso mensaje; muy pronto estaré de regreso junto al grupo. Dios te bendiga.

(Extraído del libro “El arte de soplar las brasas” de Leonardo Wolk .4)

OTRA ENSEÑANZA DE VIDA:

LA LECCION DEL AGUILA

La receta de la Pequeña Tita Rhodesia


La Masa


· 50 gr de manteca

· 70 gr de azúcar

· 1 yema de huevo blanco

· 70 gr de jarabe de maíz (puede usarse miel)

· 190 gr de harina

· 1/2 cucharadita de polvo para hornear

· 1/2 cucharadita de polvo para hornear


El relleno:

· 250 gr de azúcar impalpable

· 1 clara de huevo

· 1 cucharadita de jugo de limón

· 1 cucharadita de esencia de vainilla


Cobertura:

600 gr de baño de chocolate semiamargo o chocolate cobertura

Preparación :

Mezclar la manteca blanda (a temperatura ambiente) con el azúcar. Incorporar la yema, el jarabe de maíz y la harina tamizada con polvo de hornear. Mezclar hasta lograr una masa homogénea y reposar una hora en la heladera en un recipiente tapado.


Dejar que el horno llegue a los 180 ºC o 200 °C (unos quince minutos al máximo)


La masa una vez estirada fina procedemos a cortarla en forma de cuadrados y hornear la misma hasta que este dorada, retirarla del horno y dejar que se enfrié en forma natural.


Mezclamos el azúcar impalpable con la clara de huevo, el jugo de limón y la esencia de vainilla hasta obtener una pasta espesa, ahí ya vamos a tener el relleno listo.


Tomamos los cuadrados y la mitad de estos los untamos con una capa de esta mezcla para luego las mitades vacías colocarlas en forma sanguchera sobre las mitades con la pasta.


Terminado este proceso fundimos el chocolate y procedemos a bañar las galletas en el mismo para luego media hora de refrigerador y a disfrutar.



La Triste Historia de Tita y Rhodesia. El chocolatero desafortunado

La Oscura trama de las Golosinas mas famosas de Argentina (Tita y Rhodesia)






TITA Y RHODESIA
                     
Esta es la historia de un chocolatero que nos lleva a conocer su vida y la trama de como se gestaron las golosinas más famosas de Argentina, ambas galletitas llevan deleitando a varias generaciones desde la década del 40.

Edelmiro Carlos Rhodesia, nacido en lobos provincia de Buenos Aires comienza su breve carrera en la industria alimenticia fundando su pequeño negocio, esto coincide cronológicamente cuando conoce, se enamora y casa con la viuda Lidia Martínez de Terrabusi (Si Terrabusi la famosa marca de alfajores fundada en el año 1911 por los hermanos Felipe y Julio)
 
Esta unión no se enmarcaba como en un cuento de hadas por el contrario el matrimonio fue tormentoso, Lidia era conocida en el pueblo por sus múltiples infidelidades a Edelmiro
En el año 1957 nace su única hija a quien bautizaron Melba, es entonces que Edelmiro Carlos Rhodesia advierte que la niña no tenía gran parecido con él y un gran contraste con su tono de piel ya que el de la pequeña era más bien oscuro y el suyo era tez blanca tirando a pálida, en alusión a su hija crea lo que hoy conocemos como las galletitas “Melba”, fue creada de chocolate y rellena de limón, expresándose mediante la repostería metafóricamente “Dulzura con un Toque de Acidez”.



A fines de los años 40 Rhodesia prepara un postre que conocía de su época de estudiante para agasajar a la pequeña Melba de apenas 3 añitos, era algo básico dos capas de galletitas dulces pegadas con una pasta agridulce y recubiertas en chocolate,  la pequeña al probarlas quedo encantada y constantemente le pedía que le preparara las “TITA” lo que le dio nombre a este clásico.

La TITA fue furor y catapulto al éxito la empresa de Edelmiro Rhodesia, lo que le genero grandes ganancias como así también inconvenientes con la competencia, más concretamente con la familia Bagley también  dedicados a la industria alimenticia quienes con este ascenso sufrieron grandes bajas en sus ventas, perdieron demasiado dinero y quedaron al borde de la quiebra.    
En 1956 se produciría el final de Edelmiro Carlos Rhodesia es bien de telenovela, la historia cuenta que se encontraba en su cocina preparando un nuevo tipo dulce de leche cuando es asesinado por la espalda de varios balazos que se lo adjudican a Roberto Bagley heredero de la empresa familiar, y que este fue capturado en Holanda meses después del suceso.

Lidia Martínez viuda de Terrabusi y ahora viuda de Rhodesia en el año 1959 se decide a vender la empresa al hermano de su primer marido el Sr. Jose Félix Terrabusi quien se hace cargo y como una obligación moral saca al mercado una nueva golosina en honor a Edelmiro bautizando esta nueva golocina como “Rhodesia”

Lidia fallece en el año 1989 y poco se sabe de Melba, nunca se pudo contactar a ellas para consultarle por estos hechos.

Te quedaste con ganas: Receta de la Tita muy fácil de hacer.

La Lección del Águila




“La Lección del Águila”



El águila puede llegar a alcanzar 70 años de vida, algo muy impresionante para un ave.

Sin embargo, a los 40 años tiene que tomar una decisión seria y difícil que es vital para poder extender su esperanza de vida.
A los 40 años esta avejentada ave se encuentra en una fase decisiva y delicada de su vida, ya con pocas fuerzas para continuar, el paso de los años se ve en sus uñas que se fueron poniendo largas y flexibles, por lo que le es muy dificultoso capturar las presas para alimentarse y el estado de su pico alargado y puntiagudo ya no es el mismo con el tiempo ha ido poniéndose curvo, lo que le genera gran dificultad para cazar y alimentarse de sus presas, al igual que las uñas y pico sus alas también han envejecido ahora se encuentran muy pesadas  y de un grosor muchismo mas grande que años anteriores lo que le provoca una dificultad enorme para volar con soltura y sin cansarse.


El vuelo del Aguila - Leccion del Aguila - Enseñanza del Aguila
Alto de la Montaña
Este es el momento bisagra en su vida, el águila tiene dos alternativas para escoger: una de ellas es dejarse morir y la otra enfrentar un doloroso proceso de renovación, que va a durar 150 días. Ese proceso va a consistir en volar hacia lo más alto de una montaña y ubicarse en un nido cerca de algún muro de esta, donde no necesite volar.
Una vez ubicada en ese resguardo, el águila golpea con el pico contra el muro hasta lograr arrancarlo de su cuerpo y ahí esperara que un nuevo pico asome en tan solo dos semanas ya lo tendrá nuevamente.



El vuelo del Aguila - Leccion del Aguila - Enseñanza del Aguila
Vuelo de Renovación
Una vez que tenga su nuevo pico fuerte es el momento en que comenzara el proceso de arrancar de a una por vez todas sus garras y quedara a la espera de que crezcan nuevamente.
Cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, con sus garras fuertes empezara a arrancarse el plumaje viejo, grueso y pesado.
Todo este proceso durara cinco meses aproximadamente, pero al finalizar esta fase el águila sale del resguardo que la contuvo y acobijo durante este tiempo para así por fin realizar “el famoso vuelo de renovación” y para vivir entonces 30 años más.

Este hecho real que nos enseña el mundo animal no es solamente aplicable a el Águila es una lección que nos regala la naturaleza como enseñanza y está en nosotros saber comprender cómo utilizarlos. A lo largo de nuestra vida nos enfrentamos a situaciones que se pueden asemejar a la del Águila y muchas veces tenemos que ponernos a resguardo por un tiempo y para poder volver renovados y de esta manera lograr ese “Vuelo de Renovación” mejorados y con la experiencia vivida y esa nueva vitalidad obtenida durante este proceso,  aprendamos de los errores cometidos en el pasado y capitalizándolos para que estos nos fortalezcan en el futuro.